Uno de los objetivos del Proyecto, es establecer dos nuevas áreas protegidas en el Chocó Biogeográfico que contribuyan con al menos 70.000 hectáreas para la conservación y el uso sostenible. Este trabajo se realiza en conjunto con las Corporaciones Autónomas Regionales, el Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacífico (IIAP), organizaciones sociales y otros socios estratégicos.

Los siguientes han sido los resultados logrados:

  1. DRMI Alto Atrato

El 22 de diciembre de 2016, Codechocó estableció un área protegida del orden regional en la zona del Alto Atrato, bajo la categoría Distrito de Manejo Integrado (DMI). Esta zona es de gran importancia para la conservación de la biodiversidad y el aprovisionamiento de servicios ecosistémicos.

El Proyecto acompañó técnicamente la implementación del proceso de ruta declaratoria y financió los estudios técnicos desarrollados por la Fundación Constructores de Paz que sirvieron como soporte para que la Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Chocó – Codechocó realizara la declaratoria.

Esta zona es estratégica pues allí nace el río Atrato. Con un curso de 720 km, 40 metros de profundidad en algunos tramos y hasta 500 metros de ancho, el río Atrato tiene más de 150 afluentes, entre ellos, los ríos Andágueda, Capa, Quito, Bebaramá, Munguidó, Ocaidó, Murrí, Bojayá, Opagadó, Urada, Sucio, Truandó, Cacarica, Tanela y Tutunendo.

La región está enmarcada en ecosistemas de alta montaña que beneficia a las regiones del Chocó Biogeográfico y Andina. Sin la adecuada conservación de estos bosques, que son custodios del origen del río Atrato, se pone en riesgo una de las principales cuencas hidrográficas de Colombia.

2. DRMI Bajo Baudó

El 6 de septiembre de 2017 la corporación autónoma regional para el desarrollo sostenible del Chocó, Codechocó, declaró el Distrito Regional de Manejo Integrado (DRMI) en el municipio de Bajo Baudó.

Con un área de 311.565 hectáreas, esta área protegida busca conservar playas, manglares, corales, bancos de arena, acantilados, entre otros ecosistemas clave para el país y la región. El lugar cuenta con una gran diversidad biológica que incluye peces, crustáceos, moluscos, mamíferos, reptiles, anfibios y aves. Además, hace parte de la ruta migratoria de la ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) y allí ponen sus huevos tortugas como la carey (Eretmochelys imbricata), la verde (Chelonia mydas) y la golfina (Lepidochelys olivacea).

La creación de esta área protegida ratifica el compromiso de Colombia de conservar, por lo menos, el 13% de las zonas marinas por encima de la meta mundial del 10% al año 2020. El Proyecto GEF / PNUD de conservación en paisajes impactados por la minería en el Chocó biogeográfico, ejecutado por WWF Colombia, contribuyó a través de apoyo técnico y financiero al logro de esta declaratoria. El proceso también incluyó a numerosas organizaciones, entre ellas WCS Colombia, Naturaleza y Cultura Internacional – NCI y la Fundación MarViva, así como Corparién.

3. DNMI Cabo Manglares, Bajo Mira y Frontera

El 18 de noviembre de 2017 se designó a Cabo Manglares, Bajo Mira y Frontera (en el departamento de Nariño), como un nuevo Distrito Nacional de Manejo Integrado (DNMI) con un área de 190.282 hectáreas.

Además de proteger el manglar, sus especies asociadas (como la piangua) y las áreas de pesca circundantes, contribuirá a conservar las playas importantes para la anidación de tortugas. Esta categoría de manejo permite a las comunidades tradicionales hacer uso sostenible de sus recursos.

La Alianza para la Conservación de la Biodiversidad, el Territorio y la Cultura –integrada por WCS, la Fundación Mario Santo Domingo, Parques Nacionales Naturales y WWF Colombia– impulsó este proceso al igual que la reciente declaratoria de otro DNMI marino de 4,5 millones de nuevas hectáreas en Yuruparí-Malpelo, con lo que Colombia superó la meta establecida dentro del Convenio de Diversidad Biológica (CDB Meta Aichi), que presupuestaba tener al menos 10% de las áreas marino costeras colombianas protegidas.